Si para los adultos es difícil entender el sistema financiero, para los niños puede resultar toda una odisea, o no…Hernán Casciari, logró hacer un cuento para explicar a su hija de 8 años el colapso financiero de 2012.

Hernán es un escritor argentino de 50 años. Presentó el cuento más entretenido y simple con el que cualquier niño y adulto será un experto del sistema financiero.

gráfico de dinero creciendo

Cuento

Había una vez un pueblo muy tranquilo. Pepe, el protagonista del cuento, vivía en la casa más alejada del pueblo. Una tarde Pepe salió a caminar, regresó a casa con mucha sed, tomó un poco de vino, y se dio cuenta de que no había ningún bar en el pueblo.  

Pepe, pensó en abrir un bar. Esa tarde, su amigo Moncho pasó por su casa, y le dio un gran nombre para el bar. Pepe se dispuso a hacer un listado de todo lo necesario para el bar, al sacar las cuentas descubrió que necesitaría 10 mil monedas, que no tenía pues era pobre.

Durante la noche, a Pepe se le ocurrió una gran idea para obtener el dinero para el bar. Escribió 1 mil papelitos que tenían la siguiente leyenda: “Próximamente bar de Pepe”. El domingo comentó a sus vecinos en la plaza, que quería abrir el bar. También mostró los papelitos, y dijo: Cada uno de estos mil papelitos, cuesta $10 monedas, el que me compre un papelito, recibirá dentro de un mes que termine el bar, $12 monedas.

Moncho preguntó el por qué regalaría 2 monedas extras. Pepe dijo que no era un regalo, era una recompensa por el préstamo por ayudar a cumplir su sueño.

Todos comenzaron a comprar papelitos, y en una mañana consiguió el dinero necesario. Compró toda la materia prima y no regresó al pueblo hasta después de un mes. Por lo tanto, no se enteró del desastre que ocurrió en las siguientes 4 semanas.

Papelitos: Obligaciones o bonos.

Las 12 monedas que regresaría Pepe por cada papelito: Valor nominal del bono.

homero simpson en el bar

Semana 1:

En la plaza se reunieron muchos vecinos pues se inspiraron en Pepe, e hicieron sus propios papelitos. Surgieron proyectos como: Heladería de Horacio, Peluquería de Carmen, Viajes a la luna de Moncho…para el miércoles ya no se podía pasar por la plaza de tanta gente que había. El alcalde inauguró el jueves un lugar especial para comprar papelitos, el lugar se bautizó como el salón de los papelitos.

El salón de los papelitos: La bolsa de valores.

Algunos ya tenían la materia prima, entre ellos Moncho contaba con 2 caballos flacos para sus viajes a la luna. En el salón de papelitos, quedaba un grupo de personas, a las que no se les ocurrió ningún proyecto, y sólo tenían papelitos de otras personas. Ramón se quejó, y dijo: necesito monedas para comprar cigarros y sólo tengo papelitos. A Sabino se le ocurrió cambiar 1 papelito de Pepe, y lo vendió por 8 monedas, cuando sabían que en 3 semanas obtendría 12 por un papel de Pepe. Así muchos intercambiaron sus papelitos por un monto menor. El cura también necesitaba dinero para la reparación de la iglesia, y tenía muchos papelitos de Moncho.

hombre sin dinero

Semana 2:

Pepe ya tenía construido el baño. Moncho tenía 2 caballos y un carro. El alcalde se sumó a la moda de los papelitos y recaudó fondos para reconstruir la plaza y comprar un coche. Ofreció 1 mil papelitos, pero no quería monedas a cambio. Cada papelito costaba un caballo y a cambio regresaría 2 caballos. Todos en el pueblo dieron sus caballos, y todas las tareas se hacían a pie. Muchos se sentían animados por papelitos como los de Pepe, y sentían rechazo por algunos como los de Moncho. Ernesto era un vecino rico, y tenía muchos papelitos de todos, pero se quería deshacer de algunos de ellos. Así que inventó los Fajos de Ernesto, paquetes cerrados con 100 papelitos de todos los proyectos. Estos fajos tuvieron gran éxito, pero Enrique descubrió que los fajos de Ernesto tenían muchos papelitos de Moncho, y pocos de los proyectos llamativos. Enrique comenzó a cobrar 2 monedas por aconsejar qué paquete comprar. Todos consultaban a Enrique en su casa, antes de comparar cualquier fajo de Ernesto.

Papelitos oficiales del alcalde: Títulos de deuda pública.

Fajos de Ernesto: Obligaciones de deuda

Casa de Enrique: Banca de inversióncoach

Semana 3:

Algunos proyectos estaban casi terminados, y otros seguían en pañales. Horacio tenía leche y frutas, le faltaba hielo de la ciudad. Carmen no tenía aún local, pero ya tenía tijeras. Los caballos de Moncho cada vez estaban más flacos. Los que tenían papelitos de Carmen y Moncho estaban nerviosos, pues no se veía que fueran a arrancar los proyectos. Enrique tuvo una idea para esas personas con incertidumbre. Enrique ofreció “tranquilidad de Quique”, consiste en que se tenían que pagar 2 monedas cada noche de aquí a fin de mes, y si Moncho no logra hacer sus viajes a la luna, Enrique paga las 20 monedas que Moncho prometió por cada papelito. Dentro de todas las actividades del pueblo, nadie notó que el alcalde no había cumplido con las mejoras del pueblo, sólo cumplió con comprar su carro y se fue. Los únicos caballos en el pueblo eran los de Moncho. El secretario del alcalde, decidió poner calificaciones a los proyectos, así nadie sospecharía del alcalde. Estos los anotó en una pizarra en el salón de los papelitos. Al proyecto de Pepe le dio 8, al de Carmen 5, al de Moncho 2, al del alcalde 9.5.

Tranquilidad de Quique: Seguros de impago de deuda

Pizarra de calificaciones: Agencias de calificaciones

alguna duda?

 

Semana 4:

Antes de partir al pueblo, Pepe echó un último vistazo al bar y dirigió su mirada al nombre que le había puesto, se llamaba como lo dijo Moncho, el bar se llamaba “La luna”. Pepe se fue al pueblo, y puso carteles para anunciar el nuevo bar abierto. Pepe no entendía lo que pasaba en el pueblo, todo se veía diferente. No había caballos, la plaza se veía destruida. Horacio explicó que después de la propuesta de Pepe, había más papelitos que efectivo. El alcalde escapó, desaparecieron los caballos, los vendedores de fajos de Ernesto quebraron, los revendedores de tranquilidad de Quique no pudieron pagar a nadie y se escaparon… estamos en la ruina.

Pepe preguntó a Horacio por su proyecto Horacio. Horacio contestó: lo mío fracasó porque no hay caballos para ir por hielo a la ciudad. Carmen no tiene clientes porque todo el mundo se arranca el cabello solo. Necesito algo fuerte ¿si abriste tu bar Pepe?

Pepe descubrió que sin caballos nadie iría a su bar, y que no podría devolver las 12 monedas a nadie. Pero a lo lejos vio a Moncho y a sus caballos que arrastraban carros. La gente se estaba subiendo y el resto hacían fila. Pepe pregunto a dónde iba toda esa gente, a lo que Moncho respondió, ¿a dónde va a ser?... a tu bar, a la luna. Moncho había colocado letreros, donde indicaba que cobraba 1 moneda de ida, regreso gratis. Todos se sorprendieron, y Moncho explicó que todos pueden ir en caballo al bar, pero no regresar borracho, y por eso vio una oportunidad de negocio. Pepe abrazó a Moncho y se subió al carro, anunció vamos todos a la luna, bebidas gratis la primera noche.

caballos riendo

 

Esperamos que este cuento te resultara divertido y con mucho aprendizaje. Una opción más para enseñar a los niños sobre finanzas y los actores buenos y malos en ella. 

FUENTES Y REFERENCIAS:

Mi hija quiere entender el sistema financiero Hernán Casciari TEDx Montevideo

 

Etiquetas:
Acciones Ahorro Metas
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