¿Has estado pensando si te convendría pedir prestado y cubrir esas deudas que vienes arrastrando del año pasado? ¿Te ofrecieron un crédito en el banco y no sabes si te convendría aceptarlo? Hay muchas cosas que necesitas saber si deseas descubrir si te conviene o no aceptar un préstamo.

cuenta no pagada

Lo primero:

Todo préstamo conlleva el pago de un interés, pero tenemos que asegurarnos que el interés a pagar por el préstamo sea justo. Si el interés está arriba del 30% anual, es una tasa bastante alta. Muchas empresas no bancarias ofrecen préstamos exprés a pagar en poco tiempo, pero con una tasa de interés altísima, con lo cual terminarías pagando una cantidad fuerte adicional a la que pediste prestada. Para poder medir esto, puedes checar el CAT (Costo anual total) para cerciorarte de esto y si el número te parece elevado, rechazarlo.

El CAT se mide tomando en cuenta absolutamente TODO lo que terminarás pagando o absorbiendo al momento de pedir prestado, por lo cual es uno de los mejores indicadores para decidir si te conviene o no aceptar el préstamo.

Un CAT promedio suele rondar entre el 20%-30% anual. Si la cifra es mayor a esto, quiere decir que el préstamo es muy caro y te podría convenir buscar en otro lado o simplemente no aceptar el crédito.

“Si el CAT del préstamo te parece elevado, puedes rechazar el préstamo”

No solo cheques la tasa de interés:

Antes de aceptar dinero prestado debes asegurarte de saber cuánto es la cantidad final a pagar por ese préstamo. Muchos bancos te ofrecerán créditos de nómina o préstamos en el cual te dirán que la tasa de interés es muy baja, pero al momento de pagar el crédito podrías darte cuenta que hay muchos cobros adicionales realizados, los cuales no sabías que tendrías que absorber y subirían el costo final del préstamo bastante.

Esto se debe a que, al pedir prestado, no siempre pagas únicamente el interés, también pagas pequeños montos adicionales que, aunque al verlas de forma individual suelen ser poco dinero, una vez se van sumando una por una y conforme pasa el tiempo, esa cantidad acumulada va sumando en tu contra.

No hablaremos de gastos moratorios (se dan por pagar tarde o no pagar) porque lo ideal será que puedas cubrir tu préstamo a tiempo y siempre realizas el pago de forma oportuna y sin retrasos.

“Al pedir prestado no pagas únicamente un interés, también pequeños montos adicionales”

todos te escuchan más si lo haces sonar bonito

Cobros adicionales al interés del préstamo:

Muchos de estos gastos adicionales que se le suelen sumar a los préstamos son:

  • Impuestos: Aunque tu dinero prestado NO genera ganancias para ti, debes pagar un impuesto de los intereses generados. Este es un tema con mucha controversia, pero lo principal que debe saber es que, al momento de solicitar un crédito, todos los intereses que pagues por tu préstamo generarán IVA y esto a su vez, aumentará la mensualidad y costo final del préstamo. El único caso en el que no se cobra IVA es con créditos hipotecarios. Cualquier otro préstamo que no sea destinado a esto te generará IVA y eso subirá la cantidad final a pagar.

    Muchas de las tasas de interés y comisiones que verás en publicidad y que te ofertarán no llevarán consigo el cálculo del IVA, por lo cual deberás de tomarlo en cuenta al momento de checar la cantidad final que terminarás pagando.
    “Debes pagar un impuesto de los intereses generados”

no quiero pagar impuestos

  • Seguros: Muchas veces el adquirir un préstamo lleva consigo un seguro obligatorio (ya sea de vida o laboral) con el cuál la institución se blinda en caso de que te ocurra algo. El costo de este seguro suele agregarse a la cantidad mensual que pagarás y así la institución disminuye el riesgo de que algo pase y no puedas liquidar tu préstamo.

    Lo importante a saber aquí es que, si te lo cobran, la cantidad final que pagarás será aún mayor. (Por otro lado, en caso de sufrir alguna dificultad, el seguro podría servirte para pagar una parte de la deuda)

“La institución se blinda en caso de que te ocurra algo”

seguridad primero

  • Gastos administrativos: Por si fuera poco, muchos préstamos incluyen una comisión por manejo de cuenta, gastos administrativos o de cobranza. Tanto el monto como la periodicidad de este cobro dependen mucho de la institución donde pediste prestado.

Pagos adelantados:

Por último, algo que te podría hacer ahorrarte una buena cantidad de dinero es que la institución te permita hacer pagos adelantados. Con esto, no solo vas cubriendo lo que debes y terminarías antes de pagar el crédito, también al hacer pagos adelantados vas disminuyendo el interés final a pagar y esto a su vez disminuye el costo total de tu crédito. No todas las instituciones permiten esto, algunas solo permiten que liquides la totalidad del préstamo antes y otras podrían cobrarte una penalización.

Aquí lo ideal será asegurarte de que podrás hacer pagos adelantados sin penalización y en caso de poder (o querer) liquidar antes tu deuda pagando menos interés.

“Terminarás antes el crédito pagando menos interés.”

Ahora ya estás listo para aceptar únicamente los préstamos que más te convengan y pagar la menor cantidad de interés posible. Ya estás listo para comprobar todo lo que la institución te promete leyendo el CAT y las letras chiquitas.

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