Ya sea que estás buscando capital de inversionistas para tu negocio, o simplemente quieres mejorar la forma de presentar tu proyecto, un pitch es una herramienta esencial para lograr lo que quieres. Una forma sencilla de explicar un pitch es como “un resumen ejecutivo que provee un vistazo rápido sobre tu proyecto o negocio, y detalla el porque tendrás éxito”. Un pitch puede variar en forma, pero normalmente se identifican tres tipos de pitches:

Elevator Pitch

Un elevator pitch está diseñado para decirse de manera hablada, en menos de 60 segundos, por eso el nombre de “elevador”, ya que la idea es que puedas explicar tu proyecto y convencer a alguien que encuentras en el elevador. Este pitch es el más corto.

Pitch de teaser

Un pitch de teaser está diseñado para enviarse por mail o algún otro medio digital. Es una presentación corta (entre 7 y 15 páginas) con la información explicada muy claramente. 

Pitch Ejecutivo

Un pitch ejecutivo es aquel que se va a presentar personalmente, con el apoyo visual de una presentación. Este pitch es el más extenso.

Entre más largo sea el pitch, obviamente tendrá más información. Aquí mencionamos los puntos generales que debe tener cualquier pitch.  

1.- Describe el problema

Lo más importante es tener bien claro qué problema se quiere resolver, ¿qué es lo que se necesita actualmente? ¿que tan grande es el problema? y ¿por que le debe interesar resolverlo a los inversionistas?

Lo más importante es tener bien claro qué problema se quiere resolver.

Si tu proyecto no resuelve una necesidad real, será difícil conseguir clientes y por lo tanto no tendrá factibilidad financiera. Así de simple. Tampoco se trata de resolver la paz mundial o un problema masivo, puede ser tan simple como “mantenimiento de tu vehículo a domicilio”. 

2.- Describe la solución, la visión y la propuesta de valor

OK, aquí pusimos tres ideas en lugar de una. Pero se trata de poder explicar cuál es la razón y el beneficio de tu proyecto. ¿Cómo vas a curar esa necesidad? ¿Cuál es la idea para solucionar ese problema?

Esto debe ir directamente ligado al punto anterior, por lo que es importante definir claramente el problema. De esta manera, “la solución” responderá a una necesidad real y no tratará de resolver muchas cosas a la vez.  

3.- Describe tu mercado meta y tu modelo de negocio

Es importante conocer tu mercado meta y el tamaño del mismo, esto dará una perspectiva del potencial que tiene tu proyecto para ser buen negocio. Busca estudios demográficos y cifras especializadas que hagan lucir tu proyecto como algo con mucho potencial. Aquí debes platicar de manera breve, cómo piensas hacer dinero, o cómo lo estás haciendo.

4.- Describe a tu competencia

Todos los negocios tienen competencia, es mucho mejor que la tengas bien identificada a que después te enteres que ya hay haciendo lo que tu quieres. ¿Cuáles son las ventajas y desventajas de la competencia? ¿Qué te hace diferente y cómo los puedes superar?

5.- Describe al equipo y los logros obtenidos

Muchos inversionistas no se fijan tanto en la idea, sino en el equipo que la ejecuta. Presume a los principales del equipo y sus logros individuales para que la gente entienda que detrás del proyecto existe un dream team de la innovación.

Si tu proyecto ya está generando utilidades, ¡presúmelas! Si no es el caso, puedes mencionar los logros hasta el momento. Tal vez ya tienes algo de ingresos, asociaciones estratégicas, menciones en prensa, premios de la industria, suscriptores interesados o seguidores en facebook...aprovecha los avances que se hayan logrado para mostrar que hay tracción en el proyecto.

Aprovecha los avances que se hayan logrado para mostrar que hay tracción en el proyecto.

6.- Da un resumen y una proyección financiera

De nuevo, si tu proyecto ya genera ventas, ingresos o utilidades, este es un buen momento para mencionar más detalles. Pero si no es así, también puedes mencionar algunos otros números importantes para el proyecto. Por ejemplo, se puede mencionar la cantidad de inversión que se ha logrado, desde la inversión propia de los fundadores, hasta la inversión que hayan metido nuevos accionistas o inversionistas. 

Acompaña este historial financiero con una proyección a futuro. Considerando costos e ingresos esperados, ¿cuál es el potencial financiero del negocio? ¿cuánto esperas generar en los próximos años? ¿cuándo podrías llegar a un punto de equilibrio? 

7.- Deja claro en qué necesitas apoyo

La mejor forma de cerrar un pitch, es con una propuesta de colaboración. Es muy importante dejar bien claro en qué te puede ayudar la persona o institución a la que le presentas el pitch. Al tener claridad de lo que necesitas para crecer, ellos se pueden enfocar en buscar ayudarte con algo en específico. Pero cuidado, tampoco se trata de cerrar puertas, la mejor estrategia es dar una idea de en qué te pueden ayudar, pero también abriendo las posibilidades a otro tipo de apoyos.

La mejor forma de cerrar un pitch, es con una propuesta de colaboración.

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