Rebecca Bloomwood es una joven periodista de Nueva York adicta a las compras.

Esta es su historia:

  • Nunca paraba de gastar.
  • Compraba todo lo que veía.
  • No tenía autocontrol.
  • No era consciente de sus actos ni mucho menos de las consecuencias.

Hasta que un día se quedó sin empleo.

¿Cuáles fueron los errores más grandes de Rebecca?

Aquí te dejamos algunos para que no te pase lo mismo que a ella en este Buen Fin.

1- Problemas de la infancia no resueltos

A la mamá de Rebecca no le gustaba gastar y prefería ahorrar, por eso decidió comprarle a su hija unos zapatos duraderos pero feos (a comparación de los que tenían las otras niñas).

Eso le provocó a Rebecca un montón de vergüenza y eso la motivó a conseguir una “tarjeta mágica” para poder pagar por el estilo de vida que veía en las mujeres de las tiendas.

El sentirse valorada y poderosa a través de su poder adquisitivo la convirtió en una compradora compulsiva.

La facilidad de pago que le daban las tarjetas de crédito la hacían caer en un círculo vicioso.

chica explicando porque ama tanto comprar

 

2- Excesivo uso de las tarjetas de crédito

Todo el tiempo gastaba en tacones, bufandas, carteras, abrigos, blusas y zapatos. Todos esos gastos se convirtieron en una enorme bola de nieve de DEUDAS impagables. Rebeca no contaba con el dinero suficiente para enfrentar tantísimos gastos.

Hay una parte de la película en la que Rebecca se dirige a pagar varias prendas.

Saca una tarjeta color dorada y le dice a la cajera: -De aquí, cóbrame el 20%-

Luego saca otra tarjeta color azul y le dice: - De aquí cóbrame solo el 5% de la compra-

Saca otra tarjeta color morado y dice:- Aquí cobra el 40%-

Y al final paga con efectivo para terminar de pagar sus artículos.

Recuerda que la combinación perfecta es tener dos tarjetas de crédito:

1)“La de batalla” que puedes utilizar para las compras necesarias de tu día e incluso los gustitos de bajo costo y 2) “La poderosa” que puedes usarla solo para compras especiales y emergencias.

 

3- Gastar como si fueras un magnate

Y no poder controlar esa idea. No sentirte satisfecho con nada.

Todo te lleva a consumir productos que no son necesarios o indispensables para tu vida o que incluso crees que por ver en las tiendas con el aviso de DESCUENTOS te sientes atraído y piensas que es una ganga que no puedes dejar ir.

En una escena, su amiga le pregunta:

¿Por qué gastaste 200 dólares en ropa interior de Marc Jacobs? y Rebeca responde: -porque la ropa interior es un derecho humano-.

¿Gastaste 78 dólares en miel de lavanda? La vendedora tenía un ojo más chiquito que el otro y se le iba de lado, me dio ternura y lástima y no pude decirle que no.

¿150 dólares en un spa para pies? lo hice porque de verdad necesito un descanso.

Y así sigue la lista.

Deuda total: 17,262,70 dólares.Cantidad de dinero que no podía pagar porque a parte de todo NO - TENÍA - TRABAJO.

Homero diciendo que es muy caro

 

4- No contestar a los cobradores del banco

La protagonista de este filme se la pasa huyendo de los cobradores del banco, jamás contesta y hace que sus amigos contesten en lugar de ella.

-Ella no está aquí, se fue a Finlandia-, le dice su mejor amiga al cobrador al teléfono.

Otro de sus amigos le pregunta: ¿Por qué usas Finlandia en tantas excusas?

-Porque nadie verifica estados de cuenta en Finlandia-, responde Rebecca.

Si estás endeudado como ella, comienza pagando la que te genera más por intereses pero no huyas de los cobradores. Enfrenta el problema, negocia con el banco, reestructura tu deuda y utiliza el resto de tu dinero para cubrir los pagos mínimos de otras deudas; esto te mantendrá a salvo de ahogarte en intereses.

Está comprobado científicamente que gastamos menos cuando tenemos que hacerlo en efectivo. Por eso nunca olvides que: si no puedes pagarlo en efectivo, no lo puedes pagar.


5- No escucharse a uno mismo

Hay una escena en donde entra a una tienda de ropa y ella misma en su mente se dice:

-Rebecca, tienes una deuda de 900 dólares en tu tarjeta, no necesitas comprar esta pañoleta-

Ella sabía desde un inicio que no debía comprarla pero comenzó a imaginar que el maniquí de la tienda le hablaba y finalmente, la convenció de llevar la pañoleta.

¿Cuántas veces te has auto-convencido de comprar algo que verdaderamente no necesitas?

Ojo ahí.

 

6- Aparentar algo que no eres

A Rebecca le encantaría trabajar en la mejor revista de moda de la ciudad pero no lo ha logrado. Entonces, ella consigue empleo como columnista dando consejos en una revista financiera propiedad de la misma compañía.

EL COLMO.

Su columna se convierte en todo un éxito porque logra hablar de temas económicos en un lenguaje sencillo que la gente entiende. La situación se pone más difícil porque todos ven a  Rebecca como una experta en Finanzas y no lo es; a pesar de eso, ella intenta mantenerse a flote mientras sus deudas y su falsa identidad la siguen consumiendo.

Si tienes problemas financieros, asúmelo y mejóralo.

 

7- Mentirse a uno mismo

La protagonista entiende que debe hacer algo sobre su comportamiento adicto a las compras, así que cada vez que entra a una tienda y ve algo que le gusta se pregunta si realmente lo necesita.

Esta medida se vuelve una trampa porque todo el tiempo se inventa ideas y discursos para autoconvencerse de que en verdad necesita comprar más y más.

Por ejemplo:

En la película dice: -Me voy a comprar estos guantes para el frío porque tengo manos y los necesito-. WHAT?personas sacando ropa de una tienda

 

8- No tener autocontrol

Rebecca va a una terapia grupal de “compradores compulsivos” y lo primero que dice es:

Me gusta comprar pero ¿qué hay de malo en eso? Las tiendas son para que uno las goce, la experiencia es agradable, es bellísima.

Amo el aroma de los zapatos italianos de piel.

El lustre de la seda cubriendo algún maniquí o sentir esa emoción cuando entregas tu tarjeta porque a partir de ese momento todo lo que adquiriste, te pertenece.

Eso me hace sentir feliz y poderosa.

Luego de decir eso, Rebecca se sale de la sala de terapia y llega a su casa corriendo.

Abre el refrigerador y saca un tupper con hielo, ahí dentro está su tarjeta de crédito. Comienza a estrellar el hielo contra el piso para poder recuperar su tarjeta de crédito y volver a salir a comprar.

Empleados de una tienda viendo como todos los clientes se pelean

 

Al final, Rebecca se vuelve columnista de una revista de moda, admite que está enamorada de su compañero de trabajo y concluye que para pagar sus deudas tendrá que vender su toda su ropa, zapatos y bolsos.

Ahora se hace llamar “compra-adicta reformada”.

Al final de la película cierra con esta reflexión:

“Es increíble el tiempo que te queda cuando no estás de compras. Ahora me siento mucho más feliz porque en lugar de tener una relación con mi tarjeta de crédito, tengo una relación con alguien que también me ama y que nunca me rechaza. Después de tantos aprendizajes, ya me di cuenta que no quiero que me definan por ropa, etiquetas o marcas”.

Etiquetas:
Historias Cine
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