En el mundo de la Neurociencia se confirma que nuestro cerebro se cree todo lo que le decimos. Si nos repetimos constantemente el clásico: “no tengo dinero ni nada que dar, lo único que tengo es amor para dar”, o cualquier pensamiento de ese tipo, el dinero siempre será un enemigo para nosotros.

En cambio, si constantemente nos visualizamos bien económicamente, programamos a nuestro cerebro a ver nuestro entorno de manera diferente.

El doctor Eduardo Calixto (Doctor en Neurofisiología) dice que se necesitan 21 días para que nuestro cerebro se acostumbre a hacer cierta actividad o formar un hábito.

Por eso es que aquí te compartimos unos truquitos para que tu cerebro acepte que ahorrar es algo cool.

1- ¿Te sientes feliz hablando de dinero? Ponte atención

La ciencia dice que nuestro cerebro presta atención a lo que nuestra cara está expresando. 

Tu tarea es muy sencilla, si te enoja gastar dinero, si sientes que el dinero se va rápido o si estás inconforme con tu sueldo actual, no harás otra cosa más que educar a tu cerebro a asociar el “dinero” con el sentimiento de frustración o molestia.

En cambio, si sonríes porque tienes un sueldo, porque te cayó una lanita extra o porque te encontraste 200 en el pantalón, el cerebro liberará dopamina y en automático, sabrá que los temas de dinero no son lo peor de este mundo. Relájate, no pienses como la mayoría.

2- Método Harvard para no olvidar tus pagos pendientes

“La gente suele olvidar sus obligaciones. Aunque muchas veces se trata de un problema de voluntad, lo que ocurre también es que simplemente olvidan hacerlo”

Investigadores de Harvard publicaron un estudio en la revista científica Psychological Science, ellos dicen que no debemos complicarnos tanto la existencia; hay un método muy sencillo para nunca olvidar nuestros pendientes financieros.

Si hoy tienes que hacer un pago o depósito de último momento ponte un listón color rojo (debe ser rojo porque este color a nivel neuronal captura nuestra atención con mayor facilidad que otros colores).

No te quites el listón hasta que hayas cumplido tus pendientes.

3- Haz un moodboard

La Neurobiología es el estudio del sistema nervioso, esta ciencia dice que activar el interés es el primer paso para sentir la motivación de ahorrar.

Un moodboard es una buenísima opción para -de cierta manera- decirle a tu cerebro: -¡Heeey, despierta. Estos son nuestros grandes sueños, no paremos hasta conseguirlos-

Para armar tu moodboard necesitas:

-Compra un pizarrón de corcho

-Un montón de revistas, fotos y recados.

-Tijeras

-Tachuelas

Recorta todo eso que te inspire. Si el año que viene quieres conocer las Pirámides de Egipto, ponlas en el pizarrón seguido de un recadito que diga el mes y año en el que quieras ir. Recorta y pega, no le hace que tus ideas parezcan inalcanzables. Si quieres, puedes.

4- Congela los billetes

No literal. A lo que me refiero es que debes escoger un billete (el que más te convenga o te guste).

Ejemplo: Supongamos que tu billete fav es el de $50. 

A partir de hoy, debes guardar y no gastar todos los billetes que te lleguen y que sean de esa denominación.

Al fin de quincena los juntas todos y los depositas en tu cuenta de ahorro, inversión o a tu tarjeta de nómina. Lo que prefieras.

Dato: Tengo una amiga que hace este ejercicio con los billetes de $20 y todo lo que junta lo gasta a fin de año para los regalos de Navidad, ¿suena bien, no?

5- Cada minuto que pasas en el trabajo tiene valor

Responde esto:

-¿Cuántas horas trabajas al día?

-¿Cuánto ganas por día?

-¿Cuánto ganas por hora? (aproximadamente)

Ejemplo: Vamos a suponer que trabajas 8 horas y al día ganas $600. Esto quiere decir que por hora ganas $75.

Entonces si quieres comprarte un vestido carísimo de París ($3500) o unos los tenis edición Cristiano Ronaldo ($2600) piensa esto: ¿Cuántas horas de tu trabajo te tomará recuperar ese dinero?

6- Nunca tires los tickets

Cada fin de quincena tómate unos minutos para engrapar todos los tickets que juntaste.

Checa uno por uno y con marcatextos subraya todos esos gastos que hiciste por impulso. Haz la suma de cuánto te hubieras ahorrado. Promesa que para la próxima pensarás dos veces antes de gastar a lo loco.

7- Ahorra sin que te des cuenta

Algo que nuestro cerebro no soporta es ver como nuestro dinero se va para la renta, la escuela, la ropa o la gasolina. Es doloroso.

Por eso, si quieres ahorrar tendrás que recurrir al cargo automático y ni te va a doler y ni te va a pesar porque ni te vas a dar cuenta cuando te quitan ese dinero.

Dato: Para invertir en CETES tienes esta opción de automatizar el cargo a tu tarjeta.

8- Antes de comprar ¡esperaaaaa!

Este truquito va dedicado para todos aquellos que llegan a cualquier tienda y se enamoran de mil cosas.

Sigan este sabio consejo:

“Mira fijamente el producto. Suéltalo y espera”.

Tu cerebro necesita una pausa, el ruido en tus pensamientos afecta la capacidad de tomar buenas decisiones financieras.

Y si de plano sientes que no puedes o que la impulsividad te supera. Busca un asesor :)

 

Ahora solo queda poner en práctica estos ejercicios hasta que se vuelvan un hábito.

No olvides que el cerebro materializa eso que te repites constantemente.

 

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