Hace seis años nos mudamos de México a Estados Unidos. Confieso que los primeros meses fueron muy frustrantes para mi. En ese entonces, sabía que me iba a tardar en adaptar a residir en otro país, sobre todo sin el apoyo cercano de mi familia criando a dos niños pequeños. Pensaba que estaba consciente del gran cambio que venía, no solo geográficamente sino de nuestro estilo de vida. Ciertamente, subestimé lo difícil que sería hacer ajustes y entender un sistema completamente nuevo de salud y sobre todo, financiero. 

Si estás en esta misma situación, quiero ahorrarte un poco la incertidumbre que yo sentí y esa impaciencia por querer y no poder sacar una tarjeta de crédito, comprar un carro, una cuna o un refrigerador y no ser sujeto de crédito en ningún sentido. Resulta que, sin importar tus logros profesionales o académicos en otro país, en los Estados Unidos no tienes historial crediticio si no tienes por lo menos algún tipo de crédito vigente, pero para otorgarte un crédito, el sistema requiere que tengas antecedentes e historial. Es como el huevo o la gallina, lo importante es que sepas que hay luz al final del túnel.

Aquí te comparto cuatro consejos que te ayudarán, basados en lo que hicimos mi esposo y yo para generar un historial de crédito en Estados Unidos y sobre todo para ir creando un buen puntaje (seis años después, ya estamos arriba de 800). Espero que al leerlos tengas mayor claridad, pues hay tantas leyendas urbanas de cómo hacerlo  y muchas de ellas están equivocadas y resultan contraproducentes.  Lo que sí te puedo decir es que si ya estás en EE.UU., terminando de leer este artículo, comienza YA. 

 

Empieza a crear tu historial: 

Cuando recién tuvimos número de seguridad social y nuestro credit score era nulo, lo que hicimos fue abrir una cuenta bancaria e inmediatamente después sacar una tarjeta de crédito conocida como: secured credit card o tarjeta de crédito asegurada (Capital One, Discover, Citi son algunos que las ofrecen). Esta tarjeta asegurada es una herramienta que puedes utilizar para abrirte camino en el mundo del crédito, se la dan a cualquier persona que tenga efectivo pues te permite dejar tu propio dinero en garantía y el banco te presta alrededor del 80 % del total. Fue así como empezamos a generar un historial de pagos puntuales, nos dijeron que siempre dejáramos un saldo a cargo, pero la realidad es que idealmente debes de liquidar el saldo de la tarjeta cada mes. Utilizándola responsablemente le comprobábamos al buró de crédito, bancos y cualquier institución financiera que éramos personas capacitadas para manejar el crédito. 

Eventualmente llegamos a un punto en el que ya habíamos demostrado que podíamos hacer cargos a la tarjeta y liquidarlos a tiempo y completos, logrando tener una calificación de solvencia a nuestro favor. Esta tarjeta nos permitió de una manera sencilla incrementar nuestra línea de crédito con flexibilidad. Después de poco menos de un año, la cancelamos y sacamos tarjetas de crédito convencionales.

TIP:  No tengas más de una tarjeta asegurada y busca la que no tenga un cargo anual. Si tiene cash back match es un plus.  

Persona pagando con su tarjeta de credito

Ten Paciencia y Comienza a  Ahorrar: 

Sin duda no fue fácil depender de un sistema en donde si no tienes un credit score alto, no eres sujeto de crédito y punto. Definitivamente una recomendación es tener paciencia porque al querer  llevar el mismo estilo de vida que llevábamos en México, muy rápido nos dimos cuenta de que en Estados Unidos es mucho más caro todo. Como por ejemplo los servicios, seguros de gastos médicos, el supermercado etc. Cuando estás emprendiendo, como era nuestro caso, nos costó trabajo llegar a un punto en donde otra vez podíamos ahorrar y comprar las cosas exactamente como las deseábamos. 

Para llevar el mismo estilo de vida que teníamos se requirió de mucha paciencia y disciplina en el ahorro para ir haciendo un patrimonio en este país y entender que nadie nos iba a prestar el dinero solo por nuestra cara bonita. Si queríamos comprar una casa, una de dos, o necesitábamos tener el dinero en efectivo o el historial crediticio necesario.  Después de muchos aprendizajes, a los dos años de mudarnos pudimos comprar nuestra casa y los carros que queremos, aprovechando los beneficios que te dá tener un buen historial de crédito en este país. 

persona que ama ahorrar

Haz las cosas bien:

En un principio, recuerdo que me costó mucho entender que aquí son muy cuadrados, al menos así lo describía yo. Después resultó que lo cuadrado, aunque es cierto, es más bien una consecuencia de que en Estados Unidos se hacen las cosas bien, no hay salidas fáciles, pero todo es mucho más sencillo si se hace dentro del cuadro. Con esto me refiero por ejemplo a pagar todos nuestros impuestos cuando nos toca, de esta manera poco a poco hemos ido siguiendo el caminito para tener la calificación de solvencia que necesitamos para el estilo de vida que queremos llevar.

Alicia Silverstone pensando

Monitorea tu historial: 

La manera en que a mi me gusta revisar mi puntaje y evaluar mi progreso para llegar a nuestros objetivos financieros es a través de creditkarma.com. Dicen que lo que no se mide no se puede mejorar, así que para tener una mejor salud crediticia me ha ayudado mucho estar constantemente enterada de mi crédito. Además, esa y otras páginas similares te dan consejos y venden productos encaminados a la mejora y crecimiento de tu historial.

Stephen Colbert revisando papeles

Estos cuatro pasos resumen los primeros meses y años de haberme mudado. Aunque no fue de inmediato la adaptación, el recorrido ha valido toda la pena. Espero te sirva mi experiencia y ¡Mucha suerte! 

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