El SAT es un inmenso mar lleno de peces.
Esta metáfora te servirá para dimensionar en qué aguas estás sumergido.
Hay muchísima información que gira en torno a los regímenes fiscales y la verdad es que son un montón.

Pero no queda de otra, si no quieres tener broncas con el SAT tendrás que identificar a cuál perteneces exactamente.

Aquí te armamos un resumen para que no te compliques tanto la existencia.

Los básicos

Primero debes identificar qué eres. Existen dos bandos; el de las personas físicas y el de las personas morales.

Persona física
Son un individuo, una sola persona (no es empresa, no es sociedad, eres tú mero).
Se caracteriza porque realiza actividades económicas, es decir: vendedor, comerciante, empleado.

Persona moral

El SAT reconoce a las personas morales cuando se unen  dos o más personas por un fin común, (puede ser o no lucrativo).
Pueden ser empresas, ONG’s, negocios, etcétera.

De aquí se desprenden varios regímenes.
Ahí te van de los más comunes:

Régimen de asalariados

  • Aquí entran todas las personas físicas que reciben un salario, este puede venir de un trabajo personal subordinado (esto quiere decir que tu chamba gira alrededor de un contrato con alguna empresa o empleador).

  • Este régimen también aplica para funcionarios, trabajadores de la federación, entidades federativas y de los municipios.

  • Integrantes de las fuerzas armadas.

 

Comerciantes que trabajan para empresas (pueden ser personas físicas o morales).
Régimen de actividades profesionales (Honorarios)


En este régimen entran las personas a las que se les paga porque prestan servicios profesionales de manera independiente.

Ejemplo: Si eres creativo y vendes tus ideas a una agencia de publicidad.
Si eres arquitecto y vendes tus proyectos a alguna constructora.
Si eres contador y cobras por hacer la declaración de impuestos de una empresa.

  • Abogados.
  • Contadores.
  • Arquitectos.
  • Médicos.
  • Dentistas.
  • Ingenieros.
  • Y todos los que vendan sus servicios (no como asalariados que estén en la nómina de una empresa).

Régimen de arrendamiento de inmuebles

Aquí entran todas las personas que alquilan o rentan.
Pueden ser: Casas, departamentos habitacionales, bodegas, edificios, locales comerciales. (Aquí entran los que rentan por Airbnb).

Régimen de actividad empresarial

Te tienes que dar de alta en este régimen si tienes un negocio:
Para ser específicos quienes realicen actividades comerciales, industriales, de autotransporte, agrícolas, ganaderas, de pesca o silvícolas (no se establece un límite de ingresos).

Panadería
Ferretería
Papelería
Cafetería
Mini súper
Guardería
Escuela
Cantina
Restaurante
Negocios, ya sabes.

Régimen de incorporación fiscal

Este régimen va dirigido a las personas físicas con actividad empresarial que vendan o presten servicios al público en general, y que para ello no requieran un título profesional.

Por ejemplo: Tienda de abarrotes, carnicería, papelería, tianguista, locatario de mercado, vendedor sin local fijo, taxista, plomero, herrero, carpintero, peluquero, entre otros.

Personas morales del régimen general

Debes de alta en este régimen si tienes una sociedad con fines lucrativos, pueden ser mercantiles, instituciones de crédito, civiles, arrendadoras financieras, seguros, sociedades civiles, etcétera.

Personas morales con fines no lucrativos

Como el nombre lo dice, son empresas que no buscan dinero. En este régimen no se paga ISR, salvo algunas excepciones.

Aquí algunos ejemplos:

  • Sociedades de inversión
    Administradoras de fondos para el retiro.
  • Sindicatos.
  • Cámaras de comercio e industria.
  • Colegios de profesionales.
  • Instituciones de asistencia o beneficencia.
  • Asociaciones civiles sin fines de lucro.
  • Asociaciones deportivas que son reconocidas por la CONADE.
  • Donatarias autorizadas.

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