Existe una nueva filosofía que se quiere implementar en las empresas y es la de nunca volver frenéticamente a tratar de hacer todo en horarios fuera del trabajo en lugar de ser honesto con mis propias necesidades de salud mental.  

Levantarse temprano.

Desayunar poco.

Correr a la oficina.

Llegar y resolver pendientes.

Responder mails.

Asistir a juntas.

Hablar con tu jefe.

Comer poco.

Revisar el celular.

Salir tarde del trabajo.

Pasar horas en el tráfico.

Tener dolor de cabeza.

Cenar poco.

Dormir poco.

¿Te suena conocida esta rutina?

Este es el estilo de vida de la mayoría de las personas que vivimos en este planeta.

tired

Existimos para hacer algo más que trabajar

Aunque nos hagan creer lo contrario, aunque creamos que vivimos para trabajar, aunque “descansar” no sea algo “normal” ante una sociedad agotada que todo el tiempo tiene prisa.

Por varios años, hemos crecido bajo esa cultura laboral, en donde los empleados trabajan sin parar, no se quejan, no hablan de sus necesidades y “aguantan” porque esto es lo que hay y porque obviamente, se necesita ese ingreso económico.

Un estudio de The New York Times enfocado en capital humano y cultura laboral recordó que la pandemia nos mostró que existimos para hacer algo más que trabajar.

enfermera dormida en el sillón

El poema que nació en la pandemia 

Este texto se volvió viral. Lo escribió la maestra jubilada estadounidense y colaboradora de hospitales y centros de mayores Kitty O’Meara desde el sillón de su casa. 

Y la gente se quedó en casa.

Y leyó libros y escuchó.

Y descansó e hizo ejercicio.

E hizo arte y jugó.

Y aprendió nuevas formas de ser.

Y se detuvo.

Y escuchó más profundamente. Algunos meditaban.

Algunos rezaban.

Algunos bailaban.

Alguno se encontró con su propia sombra.

Y la gente empezó a pensar de forma diferente.

Y la gente se curó.

Y la tierra comenzó a sanar.

Y cuando pasó el peligro, y la gente se unió de nuevo, lloraron sus pérdidas,

Y tomaron nuevas decisiones.

Y soñaron nuevas visiones.

Y crearon nuevas formas de vida.

Y sanaron la tierra por completo,

Tal y como ellos habían sido curados.

the office

Sobre cambiar las políticas y reglas de las empresas

Gran parte de las empresas en el mundo aún no adoptan esta filosofía pero se espera que con el tiempo se convierta en una prioridad.

1- Tu trabajo, o la falta de él, no define tu valor humano

Ningún horario, ninguna empresa y ningún puesto define lo que somos, nuestras capacidades y nuestro valor como personas.

2- Poner el trabajo en segundo lugar (y eso no quiere decir que dejará de ser importante o primordial), significa que tu familia y tú serán lo primero a partir de ahora.

3- Sentir paz y ahorrar para tus proyectos importantes 

Se recomienda que las empresas incentiven y motiven a sus empleados para cumplir sus propósitos. La cultura latinoamericana nos enseña a ver por los otros y poner al trabajo, la casa, los hijos y los pendientes antes que nosotros mismos pero ¿qué pasaría si cambiamos las reglas del juego? Para estar bien en el exterior, primero hay que estar bien con uno mismo.

4- Ser firme en mi decisión de ir a casa cuando te sientas enferma/o

5- Recordar tus propios límites, “no” es una oración completa

6- No volver a enviar correos de trabajo después de la cena o en fines de semana

break the rules

Necesitamos dejar de “glamourizar” el exceso de trabajo. Dormir bien, tener una dieta balanceada, hacer ejercicio, relajarnos y pasar tiempo con la familia no es un premio, es NECESARIO. Mucha gente presume su agotamiento como una medalla de honor pero el reto está en no normalizarlo.

Etiquetas:
Educación
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