Platicaba con mi amigo Juan hace un par de días. Siempre ha sido muy arriesgado, inquieto, creativo y hasta cierto punto aventurero.

Está por iniciar una nueva etapa en su vida, ya que piensa mudarse a otra ciudad en donde planea poner un negocio. Además, está feliz porque su esposa tiene unos meses de embarazo y sin duda esa es una motivación extra.

Meses atrás, Juan trabajaba en una empresa reconocida y presumía de ser un godín feliz. Sin embargo, un giro inesperado lo colocó en las filas del desempleo, o como él dice: ahora es talento disponible.

Uno de sus sueños era emprender un negocio en el giro de la comida. Pero nunca se atrevió a dejar la "seguridad" de su empleo por algo inestable como un nuevo negocio, ya que Juan siempre repite lo mismo: soy aventurero, pero no loco

Hombre se hace el loco

FODA personal

Sabe además que la ilusión, ánimo y motivación no son suficientes y que por muy capacitado que se esté nunca faltan los imprevistos.

Incluso me mencionó algo sobre un dichoso FODA, ¿qué es eso le pregunté?, me suena como a detergente, bromee, je, je.

Me explicó que el FODA es un análisis que se refiere a las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas.

Las fortalezas, así como las debilidades, son del ámbito interno en tanto que, las oportunidades y amenazas se refieren a lo externo.

Entre las principales amenazas que detecta está el tema de la salud y lo referente a su auto, ya que, de surgir algún gasto fuerte derivado de esas áreas, generaría un desbalance considerable en su patrimonio.

Por eso decidió tener un respaldo a través de un seguro de vida y otro de gastos médicos mayores, más el del automóvil.

¿Estás loco?, le dije. Encima de que no tienes un ingreso fijo estarás pagando tres seguros, ¡vaya que te gusta regalar tu dinero!

Ciertamente, no es un dinero que me sobre -fue la respuesta que recibí de mi amigo -, pero precisamente porque no cuento con una estabilidad económica es que el tener esos seguros me dará mayor tranquilidad para enfocarme en mi emprendimiento y saber que tengo al menos cierta protección.

Hombre relajado

Costo - beneficio

Insisto en que me suena a gasto (le comenté), lo veo más como problema que como solución, pero a ver, explícame cómo es que según tú el tener esos seguros te beneficiaría. ¿Ya pensaste lo que podrías hacer con todo ese dinero que gastarás en los seguros?

Sí. He sacado cuentas y créeme que me podría comprar muchas cosas, sabes que soy fanático de los relojes (desde que conozco a Juan en la preparatoria, le han gustado) y bien podría adquirir un par de buena calidad. Aunque realmente ahora mi visión es distinta.

Soy muy optimista, tengo confianza que mi emprendimiento será exitoso, pero tengo muy clara esa frase que dice: siempre espero lo mejor, pero me preparo para lo peor. Y no, no se trata de negatividad, es simplemente realismo.

No te entiendo Juan; por un lado, te dices motivado y, por otra parte, esperas lo peor.

No. No espero lo peor -aclaró- me preparo para lo peor que es distinto. Evidentemente que estoy motivado, pero ¿sabías tú que todos los cadáveres que se han encontrado en el Everest son de personas que alguna vez estuvieron muy motivadas?

Hombre escalando en nieve¿Por qué contratar seguros?

Te voy a explicar la razón por la que adquirí los seguros, trataré de ser lo más claro posible:

¿Te acuerdas del FODA?, perfecto: veamos algunas amenazas que tenemos mi pareja y yo. La menos grave sería una enfermedad que no sea mortal, pero que requiera de algunos tratamientos médicos urgentes con montos considerables. Evidentemente, no cuento con los recursos para hacer frente a ellos.

Otra amenaza, (o vamos a llamarle riesgo para entenderlo mejor) es el fallecimiento de alguno de nosotros dos, principalmente el mío que soy la fuente de ingresos de la familia. Si llegara a morir, mi esposa e hijo no solamente sufrirían una pérdida humana y emocional muy fuerte, también se quedarían sin dinero.

Es imposible saber con antelación la fecha y cantidad que implicará un tratamiento médico mayor, por eso prefiero tener una cantidad fija mensualmente que cubrir, ya que así tengo un mejor control financiero. Con el seguro de vida es muy similar, aunque la diferencia es que ahí ya sabemos con exactitud cuánto recibiría el beneficiario en caso de que el asegurado llegara a fallecer.

De acuerdo Juan, ya entendí, si te pasa algo cuenta con protección, pero si no te pasa nada ¿ya te diste cuenta de que perderás tu dinero?

Más bien si no me pasa algo agradeceré por ser tan afortunado, prefiero pagar un seguro y no ocuparlo, que pagarlo y utilizarlo. De hecho, el seguro es como comprar un terreno en el cementerio, lo adquieres con la intención de no ocuparlo.

Referente al auto, decidí adquirir un seguro básico que solamente cubre la responsabilidad civil. Seguramente te preguntarás qué es eso. Pues bien, como propietario de un auto, eres responsable de los daños o perjuicios que se lleguen a derivar de su uso, ya sea que se causen daños a los bienes materiales, a las personas o ambos.

Y aunque muchos pensamos principalmente en las pérdidas materiales cuando se habla de incidentes automovilísticos, la realidad es que esas llegan a ser mucho menos costosas que cuando hay personas lesionadas o fallecidas, por eso es por lo que contraté una cobertura para mi auto que me respalda en caso de ocasionar daños con el mismo.

Gesto de interés y asombro

Hay distintos tipos de seguros

¿Entonces si le pasa algo a tu auto, el seguro no te lo pagaría?, pregunte.

En este caso no, por el tipo de cobertura que elegí (y que es la más económica), pero obviamente hay otras donde pueden respaldarte en caso de robo y daños materiales.

Lo mismo ocurre con el seguro de gastos médicos en donde puedes elegir entre distintos niveles hospitalarios y también en el de vida donde hay alternativas para coberturas complementarias como la de invalidez total y permanente. Esto se refiere a cuando una persona queda imposibilitada de realizar sus actividades productivas (permanentemente) a causa de un accidente o enfermedad.

Me dijiste hace rato que los seguros son un gasto. ¿Qué crees? En el caso del seguro de vida hay unos en donde se puede recuperar lo que pagaste e incluso más, por eso muchas personas los eligen como medio de ahorro e inversión, porque además de estar protegidos, ponen a trabajar su dinero para ellos.

Hombre sorprendido

 

Vamos haciendo cuentas…

Y como Juan siempre ha sido muy calculador me comentó:

Te lo voy a poner en números, suponiendo que mi esposa o yo tuviéramos que ser intervenidos quirúrgicamente y eso tuviera un costo total de $300,000.00, yo tendría que ahorrar $3,000 pesos mensualmente durante 100 meses (8.3 años) para juntar esa cantidad. En cambio, hoy pago menos del 40% de eso por el seguro de gastos médicos de los dos. Y de requerir la cirugía puesta de ejemplo yo solamente pagaría una parte proporcional conocida como deducible que sería cercana al 10% del costo total.

Referente al vehículo es algo muy similar, ya que en caso de que yo ocasionara algún daño (al conducirlo) a otra persona o algo material, no tendría que hacer frente solo a esa responsabilidad.

Con la explicación de Juan me quedó muy claro lo importante que es contar con un seguro y entendí que su optimismo está respaldado por la responsabilidad con que asume esta nueva etapa de su vida. Mi visión cambió y ahora entiendo que los seguros son instrumentos financieros muy valiosos que pueden contribuir al logro de nuestros objetivos.

 

 

 

Hombre convencido

Debes de saber esto de los seguros

Por último, Juan me dijo que hay algunas cosas muy importantes que debo de saber sobre los seguros (debido a que notó que mi interés por el tema creció), utilizando la terminología del sector asegurador, pero explicado con palabras más sencillas:

La cantidad que uno paga para tener la protección del seguro se llama “prima” se calcula de manera anual, pero se puede pagar en parcialidades o de forma total.

Hay una cifra máxima por la que la aseguradora se hace responsable, eso se conoce como suma asegurada. Eso va de la mano con el tipo de riesgo que se cubre, denominado precisamente cobertura.

Aunque no aplica en todos los casos, existe un término llamado deducible, de eso ya me la había explicado con su caso.

Dependiendo del tipo de seguro, en algunos casos puedes elegir varios de los aspectos que te acabo de mencionar.

Hombre confundido con cálculos

Aprendí mejor con un ejemplo

Muy bien le dije; la verdad ya me confundí un poco con tanta terminología, pero investigaré más.

Te voy a poner un ejemplo -dijo –

Supongamos que decides contratar un seguro de vida y la persona de la aseguradora te indica que si tu suma asegurada fuera de 500 mil pesos pagarías una prima de 12,000 anual (si lo divides en 12 pagos serían 1000 cada mes).

Si necesitaras una suma asegurada mayor (tal vez 800 mil) tu prima aumentaría, pero si quisieras que bajara también sería en proporción. Es decir, a mayor suma asegurada, mayor es la prima.

¿Y esa suma asegurada qué me cubre? – Pregunté –

Para allá voy. La suma asegurada va en función de la cobertura, en el caso de los seguros de vida la cobertura principal es la de fallecimiento. Si se presenta ese lamentable acontecimiento la aseguradora daría el total de la suma asegurada a los beneficiarios que se establecieron por escrito, dando el porcentaje correspondiente a cada uno (que el asegurado decidió).

Muy bien, pagar 1000 pesos al mes y tener protección en caso de fallecimiento por cualquier causa no suena nada mal.

¿Un seguro paga todo?

Qué bueno que dices eso -se apresuró a comentar Juan –

Una de las creencias más erróneas y por la cual incluso mucha gente se queja o no cree en los seguros es por pensar precisamente que le cubren todo.

No. Un seguro no cubre todo, como te expliqué únicamente tienen responsabilidad sobre las coberturas contratadas, pero existe un apartado de exclusiones, lo que mucha gente conoce como “las letras chiquitas” aunque en realidad no son tal, ya que es obligación de las aseguradoras darlas a conocer a los asegurados.

Una exclusión es precisamente algo que el seguro no te va a responder, aun cuando se presente un incidente relacionado con la cobertura señalada. Te pongo dos ejemplos rápidos:

1) Contratas la cobertura de robo total para tu vehículo. Un día lo dejas estacionado y cuando regresas notas que ya no tiene las 4 llantas, pues se las robaron. Debido a que es un robo parcial (no total) eso estaría excluido, es decir la aseguradora no lo pagará (ya que la cobertura es robo total, no parcial).

2) Alguien contrata un seguro de gastos médicos mayores y a los 4 meses de eso es hospitalizado derivado de complicaciones de la diabetes. Él había informado estar sano cuando contrató, pero los estudios médicos indican que ya tenía algunos años con esa enfermedad. En ese caso hay una exclusión también, ya que las “preexistencias” (padecimientos previos) no se cubren.

Y así te podría poner muchos ejemplos, porque en realidad lo de los seguros tiene infinidad de casos, cada asegurado es diferente, por eso muchas veces los asesores financieros hablan de hacer un traje a la medida para cada persona, y eso es cierto porque la situación, intereses, necesidades y posibilidades son distintas. Afortunadamente en la actualidad existen muchas opciones que van desde las más básicas y accesibles hasta las más completas que pueden integrarse a una estrategia financiera de largo plazo.

Me despedí de Juan, agradecí la información que me proporcionó y me resultó de tanta utilidad que decidí compartirlo con ustedes, apreciados lectores de Querido Dinero.

Etiquetas:
Seguros
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