De pequeños solía ver a mis papás como unos superhéroes indestructibles que podían con absolutamente todo, es por eso que una vez que crecí aprendí a temerle a todo aquello que les causaba problemas o los hacía molestarse entre ellos.

No dire que son la pareja financiera perfecta pero entre ellos dos se complementaban muy bien cuando eran momentos difíciles sabían siempre como arreglárselas como un buen equipo.

Ahora que soy un adulto “responsable” y con obligaciones me he dado cuenta que muchas decisiones financieras las he tomado recordando los logros y tropiezos que cometieron mis papás cuando yo era pequeño. Entre ellos está el miedo a:

 

Tarjetas de crédito

Aún recuerdo las llamadas del banco a las 8am que despertaban a toda mi familia para avisarnos que la fecha de pago ya se había pasado y por lo cual era URGENTE que acudiéramos al banco a pagar. El problema de mis papás siempre fue una falta de administración y organización con los temas de pago.

Si soy sincero mi relación el día de hoy con mi tarjeta de crédito es como la relación que tienes con aquel buen amigo con el que no hablas desde hace años, pero sabes que si lo llegas a necesitar siempre estará ahí para apoyarte y festejar todos tus logros.

Persona sudando por los nervios

Conoce cuál es la mejor forma de utilizar una tarjeta de crédito con ayuda de nuestro artículo “7 tips sobre las tarjetas de crédito”.

Mezclar dinero y familia

Esto no lo aprendí directamente de mis papás pero si de mis tíos. Algunas veces se nos puede hacer fácil La relación entre mis tíos nunca mejoró ni con el paso del tiempo se pudo recuperar la relación que solían tener antes de esos problemas.

Por eso mismo hoy en día me da mas miedo pedirle dinero a mis propios hermanos que al banco y mis hermanos piensan completamente igual que yo.

Familia cenando

Lo barato termina costando el triple

En más de una ocasión mis papás se dejaron de llevar por el precio de las cosas antes de revisar bien la calidad del producto. Esto paso con un calentador que compramos urgentemente por el frío que hacía en época de invierno, pero si no mal recuerdo ese calentador nos duró tres días y cuando tratamos de encontrar quien lo reparara nos dimos cuenta de que la mejor opción y la mas barata era comprar otro de mejor calidad.

Hoy en día tengo ese calentador en mi cuarto y me recuerda cada vez que quiero realizar una compra grande o a las carreras en revisar bien si lo que estoy por adquirir vale la pena en cuanto a calidad, precio y utilidad.

Persona feliz

No tener dinero al final de la quincena

Aunque fueron contadas las veces que sucedio esto, para mi ver a mis papás apurados por hacer rendir su dinero y el súper durante toda una semana era como ver un juego. Tratando de sacarle todo el provecho posible a lo que teníamos en el refri.

Para mi todo es mucho más fácil, organizar mis finanzas y mis días es parte fundamental de mi persona y lo logro con ayuda de diferentes aplicaciones y funciones que hacen todo sin que yo me de cuenta de nada.

Perro actuando como humano

Conoce algunas apps que pueden ayudarte a mejorar tu día con nuestro articulo “7 apps para administrar tu dinero”.

Pero así como me enseñaron a temerle a muchas cosas, me ayudaron a crecer y buscar la manera correcta de enfrentar cada uno de estos problemas de la mejor manera posible con ayuda de una buena organización, un presupuesto y un gran fondo de emergencias que me ayudarán a sostenerme por si se presenta algún problema durante mi camino al éxito financiero.

Etiquetas:
Historias
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