Tener un presupuesto antes de graduarte es tan importante como recibir el título profesional. Y es que el proceso de graduación es un periodo emocionante en la vida de una persona. Es una nueva etapa llena de ilusiones sobre un futuro exitoso. Sin embargo, suele estar acompañado por cambios que provocan altos niveles de estrés y ansiedad. En este artículo encontrarás todo lo que necesitas saber para poder transitar hacia la vida adulta con mayor independencia.

En primer lugar, es de vital importancia encontrar un trabajo estable. Según el INEGI en 2014, el 80% de los mexicanos tardan tres meses en promedio para encontrar empleo, lapso menor a los seis meses de Colombia o los cuatro de España. Involucra diversos factores como las actividades a desempeñar, lugar, salario, oportunidad de crecimiento, tiempo de contratación, entre otros. Una vez que se tiene esta interrogante resuelta, independizarte se vuelve completamente factible, siempre y cuando aprendas a administrarte.

¿Cuánto puedo gastar?

Antes de comenzar con los gastos básicos, es necesario fijar el importe del ingreso disponible. Al salario a percibir, es importante restar la parte correspondiente a los impuestos, específicamente al Impuesto Sobre la Renta (ISR). No importa si los ingresos vienen de prestación de servicios o de un negocio propio, el ISR es obligatorio tanto para personas físicas como morales. Para personas físicas (empleados), el ISR se compone por un porcentaje del monto de ingresos más una cuota mensual fija. Tanto el porcentaje como la cuota son impuestos escalonados, es decir, entre mayor sea el ingreso, mayor será el impuesto.

La Encuesta Nacional de Egresados 2018, realizada por el Centro de Opinión Pública de la Universidad del Valle de México arroja que el 46% de los recién egresados ganan entre $3,000 y $8,000 mensuales. Tan sólo el 8% gana por arriba de los $15,000 mensuales, mientras que 31% percibe entre $8,000 y $15,000. Un recién egresado con un ingreso mensual de $10,000 pagará una tasa del 6.4% sobre la diferencia entre su salario y el límite inferior del rango al que pertenece más el monto de cuota fija. Para calcular los impuestos correspondientes a tu salario te recomiendo visitar la siguiente ligaUna vez calculado el monto neto (ingresos menos impuestos retenidos), ahora sí podemos seguir con los gastos básicos.

Planeando mi presupuesto

Es muy importante que como recién egresado tengas un presupuesto mensual establecido con base en tus necesidades y tus ingresos. Este presupuesto debe realizarse congruentemente, de manera que el consumo no supere el ingreso y considere un porcentaje de ahorro.

Los gastos varían entre ciudades y nivel de vida, pero los rubros son similares. Por un lado, se encuentran los gastos fijos: la renta, servicios básicos, pensión alimentaria, transporte y pagos correspondientes a préstamos. Dentro de los gastos fijos es altamente recomendable destinar un porcentaje al ahorro a la vejez. Actualmente, los jóvenes comienzan a ahorrar para el retiro a lo 24 años, una edad promedio mayor a generaciones anteriores. El ahorro en una Afore (de la que hablaremos más adelante) no se considera suficiente para mantener el mismo nivel de vida una vez jubilado. Se recomienda una tasa de ahorro extra de entre 6% y 9% del ingreso mensual.

Dentro de los gastos variables, podremos incluir otro tipo de gastos no indispensables y ahorro a mediano plazo. Habiendo considerado ahorro a la vejez, a mediano plazo (emergencias, vacaciones, etc.), gastos fijos y variables, podemos quedar en ceros. Entonces, hasta el momento, nuestro pequeño estado de resultados personal luce así:

Prestaciones Mínimas

Las prestaciones son beneficios de los que goza un trabajador por sus servicios. Cubren necesidades específicas, independientes al salario otorgado. En algunas ocasiones alivianan los gastos extraordinarios que pudieran afectar nuestro presupuesto, como enfermedades leves. La Ley Federal del Trabajo establece las prestaciones mínimas a recibir:

Seguridad Social

Como trabajador tienes derecho a estar afiliado al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el cual se encargará de otorgar atención médica sin costo y cubrirá las incapacidades por enfermedad o maternidad. También es derecho del trabajador quedar afiliado al Fondo Nacional de Vivienda y al Sistema de Ahorro para el Retiro.

La Reforma a la Ley del Seguro Social eliminó las pensiones y en 1997 se creó la Administración de Fondos para el Retiro, mejor conocido como Afores. Éstas son instituciones financieras privadas cuya función es administrar e invertir los fondos para el retiro de los trabajadores. Están reguladas por la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (CONSAR). Al entrar a trabajar, es necesario elegir una Afore, de lo contrario se te asignará una. Obligatoriamente, cada mes se destina un monto determinado al Afore. Dicho monto es tripartito, es decir, lo financian el gobierno, el empleador y tú como porcentaje de tu salario. Las tres partes aportan a diferentes cantidades, un total de 6.5% de tu salario base, en el caso del IMSS y 11.3% en el ISSSTE.

Aguinaldo

Se debe pagar antes del 20 de diciembre y debe corresponder mínimo a 15 días de salario. Aunque puede ayudar con los gastos decembrinos, es recomendable ahorrar o invertir una parte de este ingreso extra.

Reparto de Utilidades (PTU)

Es un derecho del trabajador para recibir parte de las utilidades generadas por la empresa donde labora. Se redime cada año dentro de los sesenta días siguientes a la fecha en que se pague el impuesto anual.

Vacaciones y Prima Vacacional

Al año de laborar, todos los trabajadores deben contar con mínimo 6 días de descanso al año. Durante estos días se pagará 25% más del salario normal y se agregarán 2 días adicionales cada año hasta llegar al día 12.

Prima Dominical

El patrón está obligado a pagar el 25% más del salario base si se labora en domingo.

Día de descanso semanal

Todos los trabajadores tienen derecho a un día de descanso por cada seis trabajado.

Prima de antigüedad

Pago adicional de 12 días de salario por cada año trabajado. Se recibe una vez separado de su empleo de manera voluntario a partir del quinceavo año de servicio.

Licencia por Maternidad y Paternidad

Cubre seis semanas antes y después del parto, para las mujeres, acompañada de una prestación al Periodo de lactancia: Dos descansos extraordinarios de media hora por día. Los padres tienen derecho a cinco días laborales al nacer o adoptar un hijo.

Prestaciones superiores

A pesar de ser obligatorias, las prestaciones mínimas rara vez potencializan el presupuesto. En cambio, las prestaciones extra que algunos empleadores otorgan, pueden dar holgura a los gastos planeados anteriormente. Por ejemplo:

  1. Seguro de gastos médicos mayores
  2. Seguro de Vida
  3. Vales de despensa
  4. Fondos de ahorro
  5. Bono de productividad
  6. Transporte
  7. Comedor
  8. Vivienda
  9. Préstamos y financiamiento

Por ejemplo, los vales de despensa, transporte, comedor y vivienda pueden ayudar a disminuir los costos fijos presupuestados. Por otra parte, los bonos aumentan esporádicamente el ingreso percibido.

Es de vital relevancia tener un presupuesto con características similares al anterior, adaptable a las necesidades específicas de cada persona. Sin importar si eres recién graduado o no, empezar a contabilizar tus ingresos y gastos te ayudará a tener un mayor control sobre tus finanzas personales. Una vez dominado este paso, te invitamos a que consideres las distintas formas de ahorro e inversión para poder sacarle la máxima utilidad a tu dinero

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