La mejora de hipoteca permite, como su nombre lo indica, mejorar las condiciones financieras de un crédito hipotecario existente. En general, se trata de pedir un crédito para saldar otro y continuar pagándolo bajo un nuevo contrato. 

Puede ser que, en su momento, obtener un crédito Infonavit o un crédito hipotecario bancario con una tasa de interés elevada haya sido tu única opción para lograr el sueño de tener un hogar propio, pero que ahora ya no cumpla con tus expectativas financieras.

¡No te preocupes! Gracias a la mejora de hipoteca, también conocida como refinanciamiento hipotecario, puedes:

  • Reducir la tasa de interés de tu crédito actual. Esto te permitirá conseguir mensualidades más bajas y una mayor liquidez personal. 
  • Ajustar el plazo de tu hipoteca. Puedes incrementar el plazo de tu hipoteca para reducir la mensualidad, o reducir el plazo si quieres pagar tu casa en menos tiempo.
  • Cambiar tu hipoteca de tasa variable a tasa fija. Una tasa variable está expuesta a fluctuaciones del mercado. Contar con una tasa de interés fija te ayudará a combatir estos riesgos.
  • Cambiar tu crédito de VSM o UDIS a pesos. Un crédito bajo estos esquemas de pago suele aumentar la deuda con el tiempo, al variar con la inflación. Al refinanciar tu crédito, evitarás este tipo de aumento.

¿Cuándo te conviene mejorar tu hipoteca?

Tom Hanks pensando seriamente

Existen tres razones clave por las que deberías mejorar tu hipoteca. La primera tiene que ver con las perspectivas económicas y si éstas apuntan a un movimiento positivo en las tasas de interés —situación actual, en la que se ofrecen tasas más atractivas—.

Otro factor importante es tu comportamiento crediticio. Si tu score crediticio ha mejorado y eres elegible a un nuevo crédito, las instituciones financieras te considerarán un buen cliente para mejorar tu hipoteca.

Finalmente, pero no menos importante, existe una razón más personal para cambiar tu crédito hipotecario y es si tu banco o institución financiera no te brinda el servicio que mereces y deseas. En estos casos, lo mejor que puedes hacer es transferir tu hipoteca.

¡Sigue estos consejos!

Persona sacando una libreta y lapiz para tomar notas

  1. Analiza cada propuesta que recibes, toda vez que detrás de una buena tasa pueden haber engaños y letras chiquitas, que podrían obligarte a contratar otros productos ligados al banco, como tarjetas de crédito, cambiar tu nomina de institución, etcétera.
  2. Toma en cuenta cuántos años has pagado tu crédito y cuánto te falta. Si te falta poco, quizá no te conviene cambiarte, pues deberás pagar los gastos iniciales de tu nuevo crédito. ¡Ojo! Existen instituciones que permiten financiar el costo de los gastos iniciales dentro del crédito, así no tendrías que desembolsar esa cantidad al inicio.
  3. Utiliza simuladores y preaprobadores en línea para hacer una buena comparación y elegir la opción que mejor se apegue a tus necesidades. No olvides considerar otros factores importantes más allá de la tasa de interés, como la rapidez en el proceso, los requisitos, la flexibilidad y el nivel de asesoría. 

Bob esponja utilizando una computadora

Es sumamente importante aclarar que los ahorros estimados siempre dependerán de tus necesidades personales y de cómo quieras adaptar el refinanciamiento a tu situación actual, ya sea que desees reducir las mensualidades —aumentando o manteniendo el plazo— o reducir el plazo para terminar de pagar más rápido y ahorrar en intereses. 

Ahora que ya conoces los beneficios de mejorar tu hipoteca, ¡es momento de pagar menos por tu hogar!

Etiquetas:
Inmobiliario
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