Un día tiene 24 horas, probablemente dormiste 6 horas, comiste en 40 minutos y estuviste 9 horas en la oficina.

Mientras tú lees esto, las manecillas del reloj no dejan de moverse y nunca nunca se detendrán, por eso debemos ser conscientes de que nuestro tiempo es lo más importante que tenemos en esta vida.

Esta reflexión la aprendí de un japonesito que no se queda con la ganas de decir lo que piensa, él se llama Carlos y su apellido es Kasuga. Es el jefe de jefes en Yakult y estudió Contaduría en Escuela Bancaria Comercial de la CDMX.

En un día, Yakult fabrica 3 millones 500 mil frasquitos y Kasuga afirma que parte de su éxito como empresario radica en el compromiso que tiene con LAS HORAS VIDA de la gente que trabaja con él.

Tenemos todo para ser un equipazo de mexicanos de calidad total.

Nota importante: No necesitas ser japonés, ni volver a nacer para lograr esto, sólo debes poner en práctica estos 5 retos:

Reto #1: El  Bien ser

Lo primordial es la puntualidad.

Carlos está amoldado a un empaque japonés pero tiene el corazón muy mexicano. Él dice: “Cada minuto cuenta y no voy a hacer que nuestro México pierda tiempo”.

Tu primer reto es éste:

-Cuenta cuántas veces se te hizo tarde esta semana.

-Cuenta cuánto tiempo perdiste al posponer tu alarma

-Ahora suma todos esos minutos (de la semana) que no te despertaste a tiempo por estar en tu cama.

-Sé sincero: ¿se te quitó el sueño, te sentiste mejor o te estresaste más porque ya se te había hecho tarde?

-¿A quién hiciste esperar por tu impuntualidad?

-¿Cuáles fueron las consecuencias?

Para los japoneses, la puntualidad es algo primordial, ¡apliquémoslo en México!
*Llega puntual a tus juntas, no hagas esperar a nadie (no importa que sean tus amigos), no llegues tarde nunca*

Valora tu tiempo y el tiempo de la gente porque eso nunca regresa.

“Cada minuto cuenta y no voy a hacer que nuestro México pierda tiempo”.

Reto #2: Todo lo que hagas, hazlo bien desde un principio

Carlos dice: “Si te vas a levantar hazlo bien, si te vas a bañar hazlo bien, si te vas a trabajar hazlo bien, si vas a jugar futbol hazlo bien”.

Ahora responde:

-¿Qué calificación le pones a la comida que te has preparado últimamente?

-¿Esos 15 minutos que pasaste bañándote, de verdad fueron provechosos o nomás gastaste agua?

-¿Le echaste ganitas a tu junta semanal o no dijiste lo que pensabas porque te autosaboteaste?

-¿Tu forma de vestir te hace sentir bien o sientes que estás por la calle de la amargura?

-¿El abrazo que le diste a tu hermano, novia, amiga fue sincero o pudo ser mejor?

-Enlista todo eso que no hiciste bien y corrígelo ya.

Acuérdate: El mañana es incierto

Reto #3-  Pierde tiempo con quien ganes vida.

Nuestro querido japonesito dice que debes terminar el día sintiendo bienestar y felicidad porque diste lo mejor de ti a todas las personas con las que conviviste en el día.

Lo que tienes que hacer es una lista de las personas que aportan a tu vida.

-Las pláticas que tenías todos los domingos con tu papá

-Las historias que te cuenta tu abuelo

-Las comidas de tu mamá

-El chico/a guapo de tu club de lectura

-Los TED Talks

-Una comida con amigos del trabajo

-Tiempo contigo (sin celular)

Haz tu propia lista y vete a dormir contento de que disfrutaste de lo que te rodea.

Si das más de lo que recibes –a quien sea- vas a sentir bienestar contigo.

Reto #4- Edúcate

Kasuga dice que en México solo existe la educación de conocimientos (no hay educación formativa).

En la escuela se nos enseña a memorizar la mayoría de las cosas. Nadie nos enseña a gastar menos agua, ser amable, barrer, trapear y tender nuestra cama.

Por ejemplo: A los niños que se portan mal en la escuela los ponen a recoger toda la basura del patio y hacen creer a los chicos que recoger basura es un castigo, esa es una de las razones por las que México no es un país limpio.

“Si tienes la dicha de pisar suelo mexicano tenemos la obligación de no ensuciarlo nunca”.

Reto #5- Valora tus horas vidas

Muchos de nosotros regresamos de la universidad o del trabajo y nos tiramos al sillón para pasar hooooras pegados al teléfono.

Hay otros que invierten su tiempo leyendo, descansando, trabajando o estudiando.

La vida es muy sabia y va a premiar a todos los valientes que quisieron invertir su tiempo y por obvias razones les va a cobrar muchos intereses a todos los que solo se dedicaron a desgastar sus horas vida.

Todos los días repite este manifiesto:

El día de hoy: __(pon el día en el que estás leyendo esto)___, solo tengo 24 horas, no las puedo guardar para las vacaciones de diciembre, no las puedo guardar para mi vejez, no las puedo guardar para después. Hoy solo tengo dos oportunidades: invertir mis horas o no aprovecharlas.

-Si eres gerente, inspira a tus empleados

-Si eres mamá, motiva a tus hijos

-Si eres millennial, no te conformes

-Empieza por ti antes de señalar a los demás.

-Seas lo que seas y hagas lo que hagas, da lo mejor de ti.

Carlos aconseja que durante una semana completa, le des cumplidos a la gente que te rodea y vas a convertir tu entorno en algo increíble.

A esto se le llama el “efecto pigmaleón”: tus palabras transforman a las personas. Cuida lo que dices porque todo lo que digas tendrá repercusiones (para bien o para mal)

Cuando le prendes la chispa a tu gente, automáticamente ellos se convierten en gente de calidad.

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Y desde hoy recuerda esto: Cuando naces, la vida te da medio millón de HORAS VIDA, lo que hagas con ellas será tu responsabilidad ¿las vas a gastar o las vas a aprovechar?
Lo que siembres hoy, cosecharás mañana :)

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