Si naciste con suerte, es probable que costear la maestría, el doctorado o la universidad sean para ti la más cosa fácil de este planeta.

Sin embargo, si estás viviendo en el mundo real puede que el costo de la colegiatura de “la escuela de tus sueños” esté por los cielos y esto podría ser un impedimento para seguir creciendo en el ámbito profesional.

Lo bueno del asunto es que cuando uno ya no puede pagar mensualidades desorbitantes, entran al quite “los créditos educativos o los financiamientos”.

Ellos tiran paro en caso de que no tengamos el dinero suficiente como para sostener (mes con mes) los gastos de lo que sea que estemos estudiando.

¿Qué es un financiamiento o crédito educativo?

Básicamente es eso que te ayudará a pagar tu universidad (maestría, doctorado o eso que traes en mente).

Un financiamiento no es sinónimo de “mis estudios serán gratis for ever”.
La realidad es que toda esa lana que la empresa financiera te está prestando, tú la tendrás que pagar después y con intereses extra.

Nos guste o no, así es, por eso hicimos una lista de los pro y los contra a considerar si quieres contratar un financiamiento o crédito educativo.

“Un financiamiento permite bajar la mensualidad de la colegiatura. Ellos pagan a la universidad el monto que el estudiante no puede cubrir y al mismo tiempo, se le ofrece un plan de pagos”.

Los requisitos más básicos del mundo para solicitar un crédito estudiantil

  •         Mayor de edad
  •         Ser mexicano
  •         Estar guapo (jaja, no te creas)
  •         INE
  •         Contar con un aval entre 18 y 65 años que tenga buen historial crediticio (esto es fundamental) y que pueda comprobar sus ingresos.

Lo que nunca en esta vida debes olvidar

  • Checa bien en qué institución financiera estás confiando. Muchas veces, la escuela en donde quieres estudiar tiene convenios con algunas empresas de créditos educativos, pregunta en tu escuela qué convenios existen antes de buscarle por fuera.

  • Contratar un financiamento no-es-un-juego. No deberías contratarlo solo porque te da flojera pagar o porque sí te alcanza pero “eres muy desordenado con tus finanzas”.

    Debes contratar un crédito/financiamiento educativo solo si:
  1.       La carrera que quieres es poco conocida, es muy cara y  pocas escuelas la ofrecen
  2.       De plano no te alcanza para pagarla
  3.       Estás seguro de que podrás pagarla una vez que termines de estudiar
  • Es de ley leer todo, todo, todo el contrato.
    Estamos hablando de que te financiarán una buena cantidad de dinero, por eso no hay que andarse tan confiado por la vida.

    Cualquier duda que tengas, cualquier palabra rara, porcentaje o cláusula que no entiendas hazlo saber y aclara la duda.
    No vaya ser que al rato termines pagando mucho más de lo que pensabas.

  • Pregunta si la tasa de interés que pagarás es fija o variable.
    La mayoría de las empresas financieras se hacen cargo de tu deuda total y una vez que termines la universidad (o lo que sea que estés estudiando) comenzarás a pagar las mensualidades acordadas en tu contrato.

    Pero de todos modos pregunta.

  • ¿Qué te cubre el financiamiento?

    Supongamos que tienes una beca y tristemente repruebas y la pierdes, ¿qué pasaría?, ¿la empresa financiera absorbe ese gasto extra?

    Confirma si también se harán cargo de inscripciones, titulación, exámenes extraordinarios y demás gastos que van saliendo…

  • Checa cuándo comenzarás a pagarle a la empresa financiera (por lo general se comienza a pagar cuando terminas tus estudios), cuánto dinero y hasta qué año se disolverá tu deuda.

Las ventajas de tener un crédito educativo

  • Si pagas puntual, te prometemos que tu historial crediticio estará pegado en el cuadro de honor del Buró de Crédito.

  • La financiera te preguntará tus ingresos, egresos y juntos llegarán a un acuerdo para diferir pagos y concretar tu fecha de pago.

  • El tener un compromiso financiero tan grande hace que tu cerebro se enfoque en ser mucho más ordenado/a con tus finanzas personales.

  • Siendo estudiante se siente bien padre no tener que preocuparte por el siguiente semestre que tienes que pagar. Ahora los de financiamiento son los que se encargarán de eso.

Las desventajas de contratar un crédito educativo

  •    Es común que las tasas de interés suban y suban con el tiempo.

  •         Si dejas de pagar, tu historial en el buró de crédito se verá es-tro-pea-do.

  •         Si no tienes dinero para pagar un financiamiento (por mínimo que sea) mejor no te arriesgues.

  • No hay de otra, todo ese dinero que te están prestando lo tendrás que pagar en algún momento de tu vida.

 

Las financieras más solicitadas y consolidadas son Laudex, Edupass, Finae, Estudia Más y Fiderh (según datos de la CONDUSEF).

Ahora que ya te dimos toda esta guía de supervivencia en el mundo de los créditos decide: ¿estás listo para pedir un financiamiento?

 

 

¿Te gustó el artículo? ¡Dale share!

Dale like o guárdalo para verlo más tarde

Artículos relacionados